miércoles, 4 de abril de 2012

Resumen rapido


Soy como un puto perro que acaba aceptando las cosas.

Aunque...

Un artículo de la intenné

Sólo es un post que encontré por internet, nada escrito por mi.

Me identifico con unas cuantas cosas de las que dicen abajo, no con todas, pero pongámosle un 50%, suficiente como para que lo publique por aquí.


Sal con un friki. Queda cualquier tarde para jugar al Wow con alguien que se gaste su dinero en libros o cómics en lugar de gafas de sol de marca. Alguien que siga creyendo en los finales felices de las novelas de aventuras, que muestre luz en sus ojos al hablar de la primera camiseta de Batman que cayó en sus manos cuando era un niño. Encuentra a un chico al que llamen friki. Sabrás reconocerle porque suelen perderse en bibliotecas y parques, en Norma Cómics y en foros de internet donde aún se escribe usando todas las letras del abecedario. Suelen tener blogs donde hablan de sus pasiones, de sus sueños y sus ilusiones sin ningún pudor a mostrarse vulnerables, quizá usando algún seudónimo que garantice su anonimato. Pero no te preocupes; sabrás reconocerle en cualquier cafetería porque su tazas de café suelen ir acompañadas sobre la mesa por libros, comics, e-books o portátiles. Si te chocas con él caminando por la calle ten paciencia: su mente viaja más allá de lo que le rodea, y seguramente caminase soñando con otros mundos mucho más bonitos que el tuyo cuando se tropezó contigo. No pierdas la oportunidad de conocerle más. Interésate por Kafka, por Tolkien, por George R.R. Martin, por Reverte, por Dan Simmons, por Cels Piñol, por Humberto Ramos, por las series de la HBO. Respeta su silencio mientras pierde su mirada entre párrafo y párrafo, y escucha atentamente sus discursos entusiastas y acalorados acerca del último capítulo de The Big Bang Theory. Aprende a compartir su atención, puesto que es imposible luchar contra esa parte de él mismo que le hace diferente. Únete a sus pasiones. Pregúntale si prefiere ser un Stark o un Lannister, y diviértete sintiéndote cómplice de sus sonrisas. Es muy fácil salir con un friki. Regálale libros por su cumpleaños, pijamas manchados de sangre de zombi por Navidad, relojes en código binario por vuestro aniversario. Comprobarás que, a pesar de tener preferencias materiales exóticas, es detallista y romántico. Se empeñará en convertir vuestra historia de amor en una fantasía épica en la que no faltarán enardecidas batallas con deliciosas consecuencias y celebraciones por todo lo alto para los héroes vencedores. Te mimará sobremanera y te recordará como Spartacus a su musa cuando estéis separados; en su mente tan sólo hay una Sura digna de su corazón. Serás su más preciado tesoro. Su Penny. Su Princesa Peach. Su Leia. Pónselo difícil. Ha aprendido junto a sus personajes protagonistas favoritos que las mejores recompensas llegan después de los más duros esfuerzos, que no hay belleza en lo fácil. Luchará por ti hasta llegar a ese capítulo en el que le entregues tu corazón, porque sabe que merecerá la pena. Como cuando tuvo que pasarse un escenario entero matando bichos con un cuchillo hasta llegar a la preciada escopeta. No tengas miedo de equivocarte. Todos se equivocan, y él más que nadie lo ha vivido en esos giros argumentales en los que la razón  del narrador se pierde por algunas páginas y todo vuelve a su cauce, al cabo de otras tantas.   Sabe que las princesas de los cuentos a veces ponen a prueba a sus héroes y quizá no necesiten ser salvadas, como Lara Croft. Que tú, igual que Daenerys o que Lisbeth Salander, puedes quemar como el fuego cuando te enfadas, pero que tras tus ardientes emociones se esconde un gran corazón que le quiere. Que si guarda su cariño igual que guarda las partidas, siempre podrá volver a intentarlo si su Prince of Persia cae al vacío. Si te ganas a un friki, mantenlo cerca. Acostúmbrate al olor a libro viejo, a encontrarte figuritas en miniatura amontonadas por cada rincón de vuestra casa. A tropezarte con peluches de Cthulhu entre las sábanas cuando te acuestes, y despertarte con un chico gritando  entre sueños “NOOO PUEDEEES PASAAAAR” a tu lado, a media noche. No encontrarás mejor compañero de domingos por la mañana, cuando te sientes en la terraza a leer tu revista favorita y él te acompañe tumbándose a tu lado con una paz infinita a leer Sandman. Aprenderás lo hermoso de los silencios compartidos, la maravilla de reconocer sus emociones de Peter Pan con sólo una mirada.  Vuestra casa no se inundará con el clamor del fútbol las noches de mundial, pero sí con el estruendo de los persas luchando contra los espartanos, o de los escoceses alzando la voz y pidiendo libertad. Con la banda sonora de Sweeney Todd. Con la musiquilla que suena cada vez que aparece el malo del Monkey Island.  Te pedirá matrimonio en un escenario que le recuerde al amor. Con suerte será en París, o en Roma, o en un bosque frondoso y vivo, o bajo un cenador cuajado de jacarandas. Pero no te asustes si se arrodilla frente a ti en un hotel encantado, o jugando al Paintball, o en una selva que se asemeje a la Cuenca de Sholazar, o en un taxi recorriendo la ciudad con una lista de las mejores fiestas, o en una granja de Texas, o visitando los escenarios hawaianos donde se rodaron escenas LOST. Nada es previsible con él, igual que ocurre con las buenas novelas.  Serás tan feliz a su lado que te sentirás como Scully y no recordarás cómo era tu vida antes de conocer a Mulder. Les leerá cuentos a vuestros hijos. Incluso mejor: se los inventará. Hará de la infancia de los niños algo hermoso y divertido, y prescindirá de objetos materiales y perecederos para entretenerles siempre que le sea posible. Les enseñará a soñar, a imaginar, a pintar la vida de colores mágicos. A decidir por ellos mismos. A no perder el rumbo que guía sus barcos hasta la isla del tesoro. A creer en la amistad.  Envejecerá a tu lado y te seguirá viendo siempre hermosa. Sabrá mirar más allá de la piel y te amará toda la vida a pesar de tus defectos o, quizá, precisamente por ellos. Nunca dejará de ser un niño con mirada de cachorrillo y te acompañará en tus paseos tranquilos hasta que se le agoten los corazones de la barra de vida. Sal con un friki porque te lo mereces. Te mereces a alguien que pueda darte la vida más emocionante y divertida posible. Si tú te quedas en la superficie, si te importa el qué dirán y no eres capaz de valorar lo que de verdad importa y le da autenticidad a la existencia, quizá estés mejor sola. Pero si quieres el mundo y todas las sagas que le sucederán… sal con un friki. O mejor aún. Sal con un friki, como tú.

martes, 3 de abril de 2012

Here I come again

Vuelvo por estos parajes desde hace muuucho tiempo. 2 meses según dice esto. Definitivamente mucho tiempo. Antes de nada me pregunto sobre esto si es bueno o malo... La verdad es que ni lo uno ni lo otro, aunque tiro más por la opción de que es malo (quizá sea porque estoy hoy de bajona o... no se) me explico. Bien sabéis que por estos lugares sólo me paso a escribir cuando hay cosas muy relevantes. Para bien o para mal. Aun así, pocas entradas de las que hay por aquí son para bien. El caso es que vengo cuando hay algo extraordinario (en el sentido literal de la palabra) en mi vida. Si no me he pasado por aquí en tanto tiempo es porque mi vida, al contrario de lo que intentaba augurar la última entrada, ha sido un coñazo infame.

Como ya he dicho otras veces, me gustaba más mi vida en Burgos. Definitivamente. Mis amigos, mi salir por aquí, muchas más cosas extraordinarias de esas, para bien o para mal...

Ahora mi vida se parece a la que relatan de los hombres de gris en Momo. Una vida gris, monótona, sin altos ni bajos, siempre lo mismo.

No me gusta.

Y esto nos lleva directamente al siguiente punto. El hecho de:
¡Soy un chico muy bueno académicamente hablando!, ¡además sin casi esfuerzo! Esto implica que tengo más tiempo para hacer cosas que me gustan. Ostras, aquí no hay fallo alguno, ni trampa ni cartón, es la vida que todo chaval en nuestra edad querría tener, ¿no?

No.

Al final es lo de siempre. Es una vida preciosa planteada sobre el papel, pero en la práctica tiene huecos. Esos huecos que... que al final hacen que mandes muchas cosas a tomar por culos, o esos huecos que hacen que tengas días como el que tengo hoy. El hueco de estar solísimo es una puta mierda.

Y me parece patético simplemente el escribirlo aquí.

No está bien.

Aunque bien es verdad iba a escribir "los trapos sucios se lavan en casa" pero vamos, esto es un equivalente dado que esto lo van a leer 2 personas. 3 contando conmigo, asi que vamos. Pero aun así me sigo sintiendo patético.

Es de esas cosas de mi que me han dado vergüenza siempre y que no se pueden decir al exterior. No se si el resto del mundo tiene de ese tipo de cosas, pero yo, como bien sabéis, soy muy auto-crítico. Demasiado. Y tengo una pequeña tonelada de esas cosas en mente. Esta encabeza la lista.

El punto anterior nos lleva a lo que venía yo aquí a escribir. El hecho de por que estoy hoy así.

Nah, es el mismo rollo de siempre (si, es lo que estáis pensando).

Me pregunto a menudo el hecho de qué haré mal. Definitivamente odio las frases que se han escuchado en tantas y tantas películas de serie B  esta es una de ellas. Pero es verdad y horriblemente vergonzoso. Me lo pregunto.

La única conclusión a la que he llegado es que soy demasiado... awkward (nunca he sabido traducir esta palabra por una que tenga el mismo significado y connotaciones en español, ni siquiera he sabido explicarla) (+ oh, the irony, esta palabra se la expliqué hará cosa de un par de años a una de las personas que (presumiblemente) leerá esto, volviendo del alcampo de haber visto una peli. Shutter Island. Jodida buena memoria para lo que mi cerebro quiere guardar, me acuerdo de esa tarde entera... -.-"!!)
Que me lio! A lo que iba yo es que si, soy demasiado awkward, pero si bien es un defecto frente a la sociedad, no lo veo como tal yo, dado que ese awkward tiene muchas connotaciones que me gustan (y en muchas de ellas se basa el tumblr de MQM, ese tipo de humor y esas cosas muchas veces van de la mano con ese awkward) así que ahí ya tenemos un claro conflicto de intereses.

Un concflicto de intereses que nunca he llegado a saber, y mira que lo he pensado mucho, como lo voy a solucionar.

Están las dos salidas que he pensado:

1. Volverme más abiertamente friki de lo que ya soy, en el sentido de empezar a andar con gente que sea de ese estilo. Esta opción tiene más contras que pros a mi ver, dado que esto llevaría a las implicaciones que ello conlleva. Mucho menos fiesteo, muchas menos locuras por ahí por las noches, aunque quizá solucionaría el cacho de encontrar a alguien suficientemente parecido a mi pero presumiblemente sin la parte del fiesteo lo cual no me convence nada.

2. Aparcar mi lado friki e intentar parecer una persona normal. Esto sobre el papel solucionaría todo, pero mi carácter no es así, y como bien he dicho otras veces aquí, las personas no cambian y dudo que pudiera llegar a llevar esto a cabo, aunque bien es verdad que muchas cosas se solucionarían...

Everything just to try to find THAT person. Just for that. It seems to be like a quite simple task... Well, it is not.

And when you say "oh, this time is the time!" it all disappears all of a sudden.

Always.

Le fuck -.-".

Y... Y en verdad ya casi no se me ocurre nada más que escribir, pero me encanta pasarme por estas tierras cuando estoy de bajona. En verdad ya estoy mucho más tranquilo que antes, aunque en verdad no haya escrito casi nada de lo que realmente venía a escribir aquí, lo que me ha pasado hoy. Pero bueno, tampoco pidais todo.

Como siempre... una canción para este momento... Ostias! Antes estaba pensando en una y ahora no recuerdo cual era! Tenía realmente muchas ganas de escucharla, pero no recuerdo cual es!! Si es que soy la ostia -.-"!!

Bah, fuck it, no era esta pero dejo esta, que es la cancion que mas veces he escuchado esta ultima semana, aunque no, no pega nada con mi estado de ánimo de ahora mismo, quitando la parte del:

OH MY GOSH!!!!

Ahora mismo por dentro estoy con esas ganas de gritar, pero por afuera, y con cualquiera que hable conmigo en el chat o mieras de estas, estaré como un sol. It happens to me alll the time. ¿Expresar mis sentimientos? Way too mainstream.

Ganas que tengo de gritar, madre -.-"

Lo que pagaría por un abrazo fuerte y de verdad ahora mismo.

Lo que pagaría.


Edit porque sigo intranquilo.

Edit porque fuck it, porque esta vez viene con agravantes, con ese bombardeo de pensamientos de "Mario, eres subnormal" o más bien de "Mario, hace dos años fuiste y eras subnormal". 

Porque me pregunto que habrá cambiado. (pregunta bastante retorica, la verdad...) // Edit.2

Porque no tengo ganas de nada. Porque quiero respuestas y porque no sé a qué preguntas habrían de referirse esas respuestas que quiero.

Porque no tengo ganas ni de tumbarme, ni de ver una peli, ni de hacer matemáticas, ni de nada que pueda hacer ahora mismo en esta casa.

Porque tengo ganas de llorar, pero no se va a dar el caso, porque no, no se, simplemente no, no se va a dar.

Porque parezco un puto perrete, a la espera de algo. Algo, como tal, como concepto. Perretes que agitan la cola esperando ese algo, pues ahora mismo estoy yo así, pero sin la carra contenta del perrete que te has imaginado al contarte lo de arriba.

Por eso hago este edit.

Quizá haga mas edits, pero no se si me harán sentir mejor, la verdad. 

Hay veces que me siento muy subnormal. Esta es una de esas veces.